En el ingreso del edificio, ubicado en Arenales 1540, se puede leer la siguiente inscripción: «Esta VII edición da cuenta de la incidencia de los nuevos medios en el panorama artístico local, donde las tecnologías aceleran el tiempo y ocupan espacios impensados». Delante del texto, un micrófono amarillo montado en un pie sobre dos círculos del mismo color invita: «Tome una foto sonora».
Cuando el visitante habla delante de la goma espuma del aparato recibe un sonido extraño. «Esa es la fotografía sonora, la posibilidad de detener un sonido en el espacio», explica Yamil Burguener.
Más allá, en una gran habitación el visitante se topa con «Insight», primer premio del concurso, obra de Sebastián Díaz Morales: diez minutos de filmación de un equipo de producción (siete personas) parado detrás de una cámara y un espejo rompiéndose en cámara lenta.
La acción transcurre en el IMPA, lo que en su momento fue una fábrica de plásticos, hoy fábrica recuperada y centro cultural autoges-tionado: «No, no, lo elegí sólo por la posibilidad espacial», aclara sobre el escenario elegido el artista que pivotea entre Holanda y Argentina; su idea fue bucear en posibles representaciones de realidad y ficción.
Subiendo la gran escalera metálica que lleva al primer piso, unas imágenes azarosas reciben al espectador conformadas por piedras grises, bosques, una mujer estirada sobre un subibaja, la pequeña pantalla montada en una de las paredes reproduce sin pausa videos de Cristian Segura, Cintia Clara Romero, Camilo Guinot y Marcelo Galindo.
En otra pared, las «Constelaciones», de Ananké Asseff, proyectan 10 hombres y mujeres estáticos azotados por el viento: «Espacio cerrado...comienza a inundarse... Hay variaciones de temperatura, viento, luz. Las personas ignoran la duración de la acción y hasta dónde llegará el agua. La única consigna es resistir», escribe la fotógrafa sobre su videoperformance.
Ladeando el acceso a una gran sala, un gato se mueve en una pantalla (video de Claudia Flores Colominas), en otra, unas manos rompen un libro, le arrancan las hojas, las tejen en lo que parece un proceso de reciclado, son las «5 acciones (sobre la memoria colectiva)», de Javier Plano.
Los sonidos de esas acciones pueden ser escuchados por cuatro personas en simultáneo, colocándose los auriculares que cuelgan de cada LCD.
Más lejos, 15 parlantitos negros sobre pies negros forman «La zona» y El «paisaje oral», creado por Gabriela Golder. Si el espectador camina entre ellos escuchará relatos en distintos idiomas, «reales o imaginarios ligados con el deseo, el amor o el exilio», reseña su autora.
La lírica finalmente se hace presente: una pantalla minúscula, del tamaño de dos pulgadas sobre el blanco de una extensa pared, reproduce palabras sin pausa.
En un cuarto pequeño un reloj marca el paso del tiempo proyectado sobre el piso. Es «La simultaneidad de nuestra percepción de la luz», de Nicolás Bacal.
En una sala completamente oscura, un marcapasos corona la máquina creada por Jorge Caterbetti. Con un lector de movimiento dispara pulsaciones y frases en latín sobre una pantalla que simula el apoyabrazos de un reclinatorio. «La idea es que la tecnología no anula la mística», dice el creador de «Thumos (Corazón-Impulso)», la obra que alude al Sagrado Corazón de Jesús.
Mientras que en una sala completamente blanca y circular, 20 antenas se mueven sobre una mesa completamente blanca y circular: «Es una escultura sonora que cobra vida captando ondas radiales», dice entre el ruido de sus inventos Christian Wloch.
Avanzando, una pared blanca reproduce un tríptico de videos que muestran ornamentos arquitectónicos, el interior de un edificio institucional y de una caja; dentro alguien vierte alguna sustancia con un gotero sobre algo con forma circular. «Paisajes con vacas (no hay nada más puro que la sombra de una vaca)» se llama la obra. Marcelo Mercad es el autor.
«El artista atrapa una serie de abstracciones como la idea de paisaje argentino, codificando fragmentos del genoma de la vaca como paisaje», devela la sinopsis de la videoinstalación.
La muestra podrá visitarse hasta el próximo 15 de septiembre de lunes a sábado de 14:00 a 20.30 horas, con entrada libre y gratuita, en tanto que los interesados hallarán más información en la páginas de Internet www.fundacion.telefonica.com.ar/espacio. |