El Centro Educativo de Formación y Actualización Profesional Nº 1, dependiente de la Dirección Provincial de Educación Técnica Profesional del Consejo Provincial de Educación (CPE), a cargo del técnico Héctor Vivar, brinda la formación profesional para “promover la calificación laboral de jóvenes y adultos de ambos sexos, mediante el desarrollo de aptitudes, habilidades y conocimientos directamente relacionados con el futuro desempeño ocupacional”.
Vivar señaló que la formación se canaliza a través de “instituciones educativas, formalmente constituidas en centros de formación profesional; se están creando más centros en la provincia a medida que las necesidades locales así lo solicitan”. Recordó que “el accionar de los centros, está dirigido a satisfacer necesidades de personal para los distintos sectores económicos de cada localidad”.
Las capacitaciones están dirigidas a la calificación de mano de obra para el sector productivo. Especificó el coordinador, “ya sea por demandas del sector productivo o demandas de personas que necesitan mejorar su situación personal, profesional o social”.
Los cursos impartidos tienen distintos niveles de formación y complejidad, estos están directamente relacionados “con los niveles educativos de los ingresantes o con la complejidad de la demanda de algún sector específico”. Al respecto, señaló el técnico que “cualquier ciudadano, mayor de 16 años, puede acceder a estos cursos; hay muchos perfiles, por ejemplo si una persona ha egresado de la secundaria puede querer capacitarse de acuerdo a su nivel de formación y sus intereses, esté trabajando o no, por eso se dice que es para el trabajo o para la inserción laboral”. Por lo cual destacó que “justamente los cursos están destinados a aquellas personas que quieren conseguir su primer trabajo, como también a aquellas que están trabajando y deseen actualizarse; el centro incluye niveles iniciales, medios y superiores, donde se profundizan los conocimientos científico tecnológicos requeridos, por lo cual varían los requisitos de ingreso y también la formación académica o trayecto formativo que van a tener y la certificación que se les otorgue”.
La Ley de Educación Técnico Profesional Nº 26.058 en el artículo 20, establece que las instituciones y los cursos de formación profesional sean certificados por el Registro Federal de Instituciones de ETP y el Catálogo Nacional de Títulos y Certificaciones, para ser reconocidos en educación formal”.
Las especializaciones
En cuanto a la demanda y la certificación que se otorga, uno de los ejemplos de trayecto formativo que mencionó el coordinador es el que fue dirigido a los técnicos maestros mayores de obras que se dictó en el Centro de Formación Profesional Nº 1 de Río Gallegos, con una duración de dos años. “Fue destinado a los técnicos que trabajan en la zona de cordillera de Santa Cruz y de todo el país que poseen movimientos sísmicos, donde justamente las estructuras edilicias necesitan de cálculos o proyectos específicos para su construcción, y a los egresados con el título de maestro mayor de obra (en el plan de estudio actual) les falta ese complemento para poder desarrollar plenamente su ejercicio profesional, y no quiere decir que no puedan ejercer parcialmente la actividad de su competencia, pero este es un complemento que amplía sus habilitaciones profesionales”.
El pasado 11 de julio del año en curso, se realizó el acto de colación en el que egresaron 8 estudiantes de este curso que “ya iniciaron los trámites de inscripción o matrícula en el Consejo, que corresponde a los efectos de ejercer plenamente su actividad en todo el país, ya que la certificación de formación continua tiene validez en el territorio provincial y nacional, cualquiera sea el grado de movimiento sísmico que presente el suelo”, dijo el coordinador. Dos de los egresados del curso para maestro mayor de obras especializado en movimientos sísmicos, fueron mujeres.
La diversidad de la oferta
Respecto a los asistentes al centro, tanto mujeres como varones cursan estudios allí. Dijo Vivar que “de acuerdo a la actividad productiva, los llamamos familias o sectores profesionales; por ejemplo, en informática, la mayoría de los inscriptos son mujeres”. Este curso del Asistente en Mant. Redes Informáticas, así como otras de las propuestas, “son cursos que brindan herramientas transversales a cualquier actividad u oficio que se tenga y, a su vez, al obtener una certificación con validez provincial o nacional -totalmente gratuita-, hace que la demanda sea elevada”.
Los centros de formación profesional que existen actualmente en la provincia son 9. Detalló el coordinador, ya que se comenzó “hace cuatro años con dos centros de formación, trabajando con los sectores productivos y distintas organizaciones; esto permitió hacer un relevamiento de la provincia y así diseñar un mapa de la demanda de capacitaciones”. De allí surgió la necesidad de crear más centros para que los habitantes de toda la provincia puedan acceder a la formación de este tipo: “La idea es tener un centro de formación en cada localidad y nos están faltando cuatro o cinco centros que están en proceso de creación”.
Los cursos
Los cursos tienen un ciclo lectivo similar a los de la educación formal pero no responden a la misma normativa dispuesta para el inicio, ya que pueden comenzar en cualquier época del año de acuerdo a la demanda o necesidad fundamentada por el sector productivo.
Los horarios de cursado son de 18:00 a 23:00 horas, y también en la mañana o la tarde tratando de satisfacer la demanda de la matrícula y los espacios disponibles. Por ejemplo, el Centro de Río Gallegos funciona actualmente en cuatro edificios distintos para poder atender la oferta académica. |