Con la presencia de clientes, favorecedores y amigos, y los miembros de toda una familia tradicional de nuestra ciudad, “reinauguró” ayer las flamantes instalaciones de una empresa que permanentemente está en la búsqueda de brindar el mejor confort y calidad a su vasta y excelente clientela.
“Tito, helados y café”, dejó librado al público de toda la provincia su nuevo local, el que cuenta con una ambientación acorde al rubro que comercializa, que familias enteras de nuestra ciudad ya comenzaron a disfrutar. Entre tantos que se llegaron ayer a saludar a los anfitriones, se puede mencionar a Luly y Marcelino Heredia; Juan Carlos Rams; Carlos Ramos y Gaby Anglesio. La familia García, liderada por Eduardo (“Chiquito” para los amigos); Marta Castro y los hijos Cecilia y Oscar García Castro, agradecieron a los presentes, haciendo extensivo su reconocimiento a todos aquellos que acompañaron el desarrollo de la empresa desde el año 1965, época en la cual el visionario Guillermo “Tito” García creó esta fábrica de helados.
En el transcurso de 1973, Eduardo tomó la posta de este negocio que desde entonces no cesó de crecer en la presencia del público, lo que llevó a la esquina de Zapiola y Corrientes en convertirse en una de las esquinas más concurridas por los ciudadanos de Río Gallegos.
Bajo la premisa de “porque creemos que cambiar y ofrecer lo mejor de nosotros es la manera de crecer”, “Tito, helados y café” abrió sus nuevas y cómodas instalaciones, sobre un proyecto que ideó la arquitecta Amalia Heredia y que concretó el constructor Ramiro Palavecino. El nuevo mobiliario y maquinarias de última generación, son el corolario de un esfuerzo empresarial de altos objetivos.
Eduardo se mostró optimista sobre el futuro del sistema de franquicias que ya está en marcha con un local en El Calafate, y estimó que “en 6 o 7 meses funcionará en varios puntos de la provincia”. Todo ello “para nuestros clientes y amigos”, remarcó el empresario.
“Dar trabajo y lo mejor”
García señaló ayer que siempre está en su mira empresarial “dar trabajo a la gente y brindar lo mejor a nuestra calificada clientela”.
Reafirmando sus palabras, hay que decir que junto a él trabajan más de tres decenas de personas y que el nuevo proyecto tiende a ampliar la plata de colaboradores. “Queremos que todo Río Gallegos sea parte de este sueño”, dice más adelante.
La heladería reinaugurada y bendecida ayer por los padres Humberto Ramírez y Miguel Ángel Robledo, fabrica más de 90 exquisitos sabores elaborados con materias primas seleccionadas de alta calidad. La firma, además, es creadora de gustos propios que ya tejieron su historia en la Patagonia, tales como lemonchelo, pisco sour y calafate. Su línea de helados está presente en sus distintos tipos en hoteles, restaurantes, supermercados, confiterías y kioscos en sus variados modos de comercia-lización: postres, tortas, palitos y alfajores, y cremas heladas en baldes de 1 y 3 litros.
Mucho cambió desde aquel tiempo de las copas de metal en las que los helados se servían con una galleta encima.
“Tito, helados y café”, actualmente pone a disposición del público lo mejor de lo mejor en la línea de helados, tan sólo con “un poco de frío y algunas frutas”. |